El Presidente argentino firmó un contrato con Chile para abastecer ininterrumpidamente con gas al país. Al poco tiempo comenzó a recortar el envío, reduciéndolo a cero incluso.
Aceptó comprarle gas a Bolivia con la condición que no se lo vendiera a Chile.
En una cumbre del Mercosur su gobierno señaló enfáticamente que el precio del gas para Chile no subiría de los US$4.- por BTU (Una unidad de medida de combustibles). A la semana siguiente anunció que el gas le costaría a Chile más de esos cinco dólares por BTU.
Es un gobierno increíble... no se le puede creer.